Cooperar en Darfur (Sudán) no es hacerlo en cualquier sitio. Cuando la cooperación al desarrollo, la ayuda humanitaria o los programas de construcción de paz se llevan a cabo en una zona tan conflictiva como ésta, aspectos como la sostenibilidad, la permanencia o la viabilidad quedan a expensas de variables que ninguno de los actores presentes en ese contexto puede controlar en su totalidad.
Perspectivas finlandesas sobre un fenómeno nuevo y controvertido
En la primavera de 2007 iba paseando por mi ciudad natal, en el sur de Finlandia, cuando vi a un hombre arrodillado en la acera, con un pequeño cucurucho de papel delante. Tenía rasgos más oscuros que la mayoría de la gente y sus ropas estaban desgastadas. Con la cabeza encorvada, juntaba las manos, como si se hubiera quedado congelado en medio de una oración. Lo primero que pensé fue que estaba presenciando una performance o algún tipo de experimento social revolucionario. Pero el hombre formaba parte de un grupo de personas que había venido en busca de ingresos aunque, sin embargo, no estaban buscando empleo. Eran mendigos gitanos del Este de Europa, principalmente de Rumanía y Bulgaria.
Los noruegos tienen la tendencia a considerar a Noruega como un país pequeño pero influyente, que suele fijar patrones internacionales para un comportamiento ético y que busca abiertamente el bien para todo el mundo. Además, Noruega es uno de los países que más fondos destina a la ayuda internacional para el desarrollo, ya sea mediante la promoción de la cooperación o a través de su participación, junto con otros países escandinavos, en los procesos de paz de las Naciones Unidas y las políticas medioambientales sostenibles. Sin embargo, nos preguntamos hasta qué punto esta imagen tan benigna es real y cuestionamos cómo es de ética su política internacional y de desarrollo en la práctica, comparada con lo que declara y con lo que se hace en otros países.
La organización X presenta una exposición sobre la pobreza en el sudeste asiático el martes en la ciudad Y. La frase es correcta gramaticalmente, sencilla (sujeto, verbo, predicado), clara (alguien presenta algo un día en un lugar) y concisa. Entonces, ¿por qué ponerla de ejemplo para iniciar un artículo sobre cuestiones que no funcionan del todo bien en la comunicación externa de las Organizaciones no Gubernamentales para el Desarrollo (ONGD)?
Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre
El año 2005 se presentaba como una fecha clave para enfrentar el desafío de la pobreza. Habían transcurrido cinco años desde la aprobación de la Declaración del Milenio y correspondía hacer un primer balance sobre los compromisos adoptados, que se concretan en los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Entre ellos, el más importante, conocer hasta dónde se había avanzado en la reducción de la pobreza