¿Cuál es vuestro concepto de cooperación al desarrollo y qué objetivos perseguís?
-Entendemos la cooperación al desarrollo como una herramienta para contribuir a un cambio de las estructuras y relaciones económicas, sociales y políticas del mundo. La transformación social como objetivo, un mundo con unas relaciones basadas en la igualdad y la justicia social.
-¿Cuáles son vuestras líneas de actuación?
-La Axencia Asturiana de Cooperación al Desarrollu tiene competencias en materia de cooperación al desarrollo, solidaridad internacional y defensa y promoción de los derechos humanos. Actuamos en lo local con visión global. Entendemos el trabajo en red como indispensable y apoyamos los procesos de empoderamiento de las organizaciones sociales, los movimientos sociales y las Ongs transformadoras. Entendemos la participación ciudadana como motor fundamental de transformación y buscamos una participación social horizontal, que rompa la forma de actuar de anteriores gobiernos, que no convierta a la cooperación en un fin en sí mismo. Los ámbitos de participación e información también tienen que ser ámbitos de decisión, diálogo y consenso. Sin justicia social, no hay paz, y consideramos los Objetivos del Milenio como un compromiso compartido.
–¿En qué lugares y de qué manera operáis?
-Es una realidad indiscutible que los lazos históricos, culturales y de amistad entre Asturies y América Latina nos obligan a diseñar una política de actuación de acuerdo con esa responsabilidad. Destacaría también la importante cooperación solidaria y política con el pueblo saharaui, sin olvidar los Balcanes y el fortalecimiento de la cooperación en el continente africano, con la apertura de importantes relaciones de cooperación directa.
-¿Qué campañas de sensibilización tenéis en marcha?
-Las políticas de educación al desarrollo y sensibilización de la sociedad civil asturiana son una prioridad para potenciar y fortalecer su papel de crítica y denuncia. De esta forma, en 2005 hemos destinado a la convocatoria de sensibilización 600.000 euros, a lo que hay que añadir las actuaciones directas de la Axencia en esta materia, que nos coloca por encima de 1.000.000 de euros. Tenemos importantes campañas: comercio justo, lucha contra la violencia que padecen mujeres y niñas, la homofobia, campaña Pobreza Cero y Objetivos de Milenio,…
-¿Con qué presupuesto cuenta la Axencia?
-Conseguimos dotar a las políticas de cooperación al desarrollo de un escenario financiero estable e independiente de las negociaciones presupuestarias en esta legislatura. En el año 2004, destinamos el 0,54 por ciento de los recursos propios lo que supuso 6.881.617 euros; en el año 2005 destinamos el 0,60 por ciento (9.031.659 euros). El próximo año alcanzaremos el 0,65 por ciento, lo que supondrá más de 11.000.000 de euros y en 2007 habremos conseguido el 0,7 por ciento. Es decir, del año 2003 al 2005 hemos incrementado nuestros recursos un 50 por ciento. Este dinero se reparte entre las convocatorias de Desarrollo, Sensibilización y Acción Humanitaria, y las acciones de cooperación directa.
-¿Qué cambiarías de la cooperación que existe actualmente?
-La cooperación al desarrollo que se plantea la mayoría de las veces no es la que interesa a los pueblos. Son cooperaciones que atañen a las grandes corporaciones, no a la ciudadanía. Tenemos que trabajar duramente para tender puentes de intercambio cultural e intelectual en el ámbito de la transformación social. Una cooperación al desarrollo que sea fundamental no sólo para la democracia política, sino también y sobre todo, para la democracia social.
Este artículo fue publicado originalmente en la Revista PUEBLOS de Diciembre de 2005.

