El 14 de noviembre de 1975 se firmaron los Acuerdos Tripartitos o de Madrid, por los que España hacía entrega del Sahara Occidental y de sus habitantes a Marruecos y Mauritania. Triste acontecimiento del que se cumplen ahora 30 años.
Sahel significa frontera y esta franja al sur del Sahara lo es para los tuareg y la música árabe. Desde Sudán al Atlántico y su costa meridional se conforma la llamada África Occidental (otrora francesa). Entre los ríos Níger y Senegal florecieron reinos medievales; el más importante fue el Imperio Mandinga que resistió sucesivas invasiones árabes aunque acabó abrazando el islamismo. Las ciudades de Tombuctú y Sanné extendían su influencia sobre toda la zona, y es así que una tradición común ha unido a pueblos como los soninké, bambara o malinké durante un largo período de su historia.
MONUC es una operación gigantesca que presenta a la vez la construcción e imposición de la paz, y cuya actuación se inscribe bajo el mando integrado. Pero la Misión carece de la flexibilidad y de los medios para desempeñar un mandato complejo.
“1989, el año que pone fin al siglo, la fecha del hundimiento del comunismo real marca efectivamente una ruptura”(1). Así de contundente analiza el autor de esta cita la fecha clave de 1989. Después de mucha indecisión he decidido centrar en ese momento histórico lo que va a ser mi primer artículo desde que en enero de 2002 inicié una fructífera colaboración con la revista Pueblos.