Hirurogei ta hamargarren hamarkadan biztanlerik gabe geratu zen herria da Lakabe eta 1980. urtean naturaren erritmoei moldatuz komunitate alternatibo eta eraldatzaile bat sortzea amesten zuen kontzientzia-objekzio mugimendutik zetorren gazte talde batek okupatua izan zen. Gaur egun proiektuak aurrera darrai.
Este es ante todo un artículo de agradecimiento a todas las personas que han estado trabajando con nosotras durante la ejecución del proyecto “Tendiendo Puentes desde Extremadura para la construcción de una ciudadanía global y la defensa de los derechos humanos y de las mujeres”, financiado por la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo, AEXCID, y a nuestras compañeras de la delegación de Paz con Dignidad de Andalucía, por haber puesto la primera piedra de un puente que une, aun más, al suroeste peninsular con países y colectivos centroamericanos y que demuestra tener pilares sólidos, para cruzarlo seguras, tranquilas y llenas de futuro.
Como personas y organizaciones que desarrollamos propuestas educativas, ¿trabajamos teniendo en cuenta cómo influye el capitalismo y el heteropatriarcado en la forma que tenemos de satisfacer nuestras necesidades afectivas y emocionales?, ¿cómo nos preparamos y apoyamos para que las personas y grupos que quieran irse desconectando del capitalismo aborden los conflictos que surjan de forma noviolenta?
Tras el estallido de la crisis multidimensional y sistémica en los países del Norte, el lema que desde las organizaciones de cooperación internacional veníamos utilizando históricamente en nuestras acciones de educación para el desarrollo, “Piensa globalmente y actúa localmente”, se ha popularizado y ahora escuchamos por todas partes que los actuales desafíos sociales son globales, cruzan fronteras, y que por tanto las respuestas a estos deben de estar guiadas por un enfoque global de acción local.
Gran parte de los discursos oficialistas provenientes del actual sistema capitalista patriarcal relegan a determinados sectores de la población al más absoluto silencio. La desigualdad intrínseca de este sistema genera sectores poblacionales que son invisibilizados y minusvalorados por los mass-media y los discursos dominantes. Ejemplo de ello son las luchas y discursos feministas alejados del institucionalismo y las clases burguesas y acomodadas, pues el “feminismo oficial” excluye las problemáticas y perspectivas de las mujeres rurales, migrantes o de clases sociales desfavorecidas.
Ana Patricia Aristizábal, delegada de derechos humanos de la Personería de Medellín. Forma parte de un equipo que se dedica a vigilar la conducta oficial y proteger y promover los derechos humanos en Medellín, el centro de negocios más grande de Colombia, una ciudad de más de dos millones y medio de habitantes en la que el 10,2 por ciento de la población vive en la indigencia y el 38,4 en condiciones de pobreza[1]. La abogada Ana Patricia Aristizábal, delegada de derechos humanos de la Personería de Medellín, nos habla del día a día de su trabajo y de los problemas más graves de la ciudad y el futuro del país.