El diario L’Osservatore Romano publicó un artículo el pasado mes de enero en el que manifiesta que el ideario del “diseño inteligente” no es Ciencia y que no debería enseñarse en la escuela como alternativa científica a la teoría de la evolución. En él, Fiorenzo Facchini, profesor de biología evolutiva de la Universidad de Bolonia, reconoce el carácter de teoría científica de la evolución, y matiza la visión católica, tras las dudas surgidas el pasado año cuando tanto el Papa Benedicto XVI como el Cardenal Schönborn de Viena manifestaron que hombre y mundo son el producto de un proyecto inteligente diseñado por Dios. En Estados Unidos, estas manifestaciones parecían apoyar a los proponentes del “diseño inteligente” en candente debate y con juicios por medio con los evolucionistas.
A once años de la celebración de la Conferencia de Población y Desarrollo de El Cairo (1994) y diez de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing (1995), en las que se reconocieron, definieron y consolidaron los derechos a la salud sexual y reproductiva, persisten aún serias dificultades para su consecución a escala mundial.
Desde finales de los 80, se ha extendido entre las organizaciones humanitarias y de desarrollo el llamado “enfoque de vulnerabilidad y capacidad” debido a que permite aprehender la relación estructural que existe entre las emergencias y el desarrollo, y es una potente herramienta para diseñar intervenciones bien orientadas.
Coincidiendo con los preparativos de la invasión de Irak circuló por Internet un vídeo musical en el que Bush y Blair se dedicaban una dulce canción de amor a dúo. Las imágenes eran resultado del virtuosismo técnico de un editor (Johan Söderberg) que ha ido perfeccionando una serie de malabarismos destinados a dar las palabras apropiadas a los rostros populares de la élite política y económica.
Recientemente hemos asistido a una revalorización de la música cubana, conociendo su riqueza desde el son al latin jazz. Pero además de las músicas latinas y con raíces comunes, las Antilllas poseen una diversificación insospechada en sus innumerables islas; su azarosa historia y el trasiego de influencias europeas y etnias africanas han derivado en múltiples estilos, diferentes en cada isla. Y es que no es Cuba todo el Caribe.
Los movimientos sociales, o mejor dicho, los movimientos populares, representan auténticas revoluciones en su ámbito a la vez que la viva expresión de que la globalización y el neoliberalismo no tienen el camino totalmente allanado.