Una de las causas fundamentales de la hegemonía que la derecha oligárquica salvadoreña mantiene, a pesar de haber perdido el control del Ejecutivo en 2009, es la vigencia de un modelo de medios antidemocrático funcional a los intereses de las élites empresariales y políticas, que imponen su dominio ideológico-cultural. A pesar de los avances de los últimos años, la falta de un esquema de medios democrático construido en clave contra-hegemónica es uno de los principales obstáculos para la consolidación de un proyecto de cambios estructurales, aun cuando gobierna un partido de izquierda.
La agroindustria azucarera ha realizado en los últimos doce años grandes donaciones a los partidos de derechas de El Salvador. En su intento de privatizar el agua, la derecha mantiene en la actualidad paralizada la legislación sobre este recurso, mientras las organizaciones sociales, con un apoyo quizás mayor del deseado de la cooperación internacional, continúan creando conciencia, movilizándose y haciendo frente a un creciente sentimiento de resignación.
L’ agroindústria sucrera ha realitzat en els últims dotze anys grans donacions als partits de dretes d'El Salvador. En el seu intent de privatitzar l'aigua, la dreta manté en l'actualitat paralitzada la legislació sobre aquest recurs, mentre les organitzacions socials, amb un suport potser major del desitjat de la cooperació internacional, continuen creant consciència, mobilitzant-se i fent front a un creixent sentiment de resignació.
La situación política en El Salvador se torna cada vez más complicada para la derecha, que a través de múltiples mecanismos de fraudes se mantiene gobernando en el país. Después de una holgada victoria electoral en el año 2004, el partido gobernante, ARENA (Alianza Republicana Nacionalista), tiende a erosionarse, bajo el peso de una problemática económica y social cada vez más profunda.