No es ninguna novedad que cortar caña de azúcar es uno de los trabajos más duros que existen. Ya era así en tiempos de la colonización americana, cuando los barcos negreros trasladaban al trópico americano la mano de obra de las plantaciones. Siglos después, hay cosas que no han cambiado tanto: en la América Latina de hoy, “el latifundio multiplica los hambrientos pero no los panes”, como escribió Maza Zavala hace cuarenta años.
Argentinar gizarte mugimenduak, 90ko hamarkadako neoliberalismoaren aurrerakadaren aurrean bizirauteko sortutak, 2001az geroztik, haien politika eta antolamendurako ahalmena indartu zuten. Gaur egun, erakunde ezberdinek oinarri herritar heterogeneoa osatzen dute elkarrekin: alde batetik, Cristina Fernandezen gobernuaren aliatuak diren zenbait erakundek; bestetik, sostengua eskainita ere aldi berean baztertutako sektoreentzako pilatze handiagoa eskatzen duten erakundeek; eta azkenik, eredu aldaketarik ikusi ezean kontran agertzen direnek. Era berean, baliabide natural eta herri indigenen esplotazioaren kontrakoak diren herritar egitura pluralak ere indartu dira.
Los movimientos sociales argentinos, surgidos como forma de supervivencia ante el avance del neoliberalismo en los 90, crecieron desde 2001 en capacidad organizativa y política. Conforman hoy una base popular diversa, con organizaciones aliadas al gobierno de Cristina Fernández, otras que respaldan pero demandan una mayor acumulación para los sectores postergados y las que se oponen porque no ven un cambio de modelo. También han cobrado fuerza otras estructuras plurales de ciudadanos que resisten la explotación indiscriminada de recursos naturales y pueblos originarios.
Las comunidades indígenas del Cauca son de las más afectadas por la depredación de las multinacionales y el conflicto armado colombiano. Yamir Adolfo Conejo, que ha permanecido en Euskadi seis meses junto con otros dos defensores de derechos humanos en el marco de un programa de protección temporal, nos habla en esta entrevista acerca de la situación de su país, de los pasos necesarios para lograr la paz y de la importancia de los medios de comunicación para la defensa de los derechos humanos.
El giro que plantea la política del gabinete Santos, que tanta legitimidad internacional le está reportando gracias al desarrollo de las Leyes de Víctimas y de Restitución de Tierras, responde a la intención de multiplicar la Inversión Extranjera Directa en negocios “legales y legítimos” asociados a la industria minera extractiva, la industria forestal y la agroindustrial.