Vastas y verdes sabanas, anchos y caudalosos ríos, tupidas selvas, mucho calor, humedad. En un territorio de 114 mil hectáreas donde viven 1800 familias, agrupadas en pequeños poblados, caseríos y asentamientos campesinos desperdigados en la llanura, tiene lugar una historia de resistencia, constancia, audacia y tenacidad: una sólida experiencia de autogobierno popular llamada Ciudad Comunal “Simón Bolívar”, que agrupa treinta y ocho consejos comunales organizados en nueve comunas. Más de veinte años de lucha y esfuerzo organizativo están detrás de esta experiencia. Y mucho sacrificio: hubo persecución, cárcel, sicariato. Y hubo también, ya en tiempos de la revolución bolivariana, confrontación contra la burocracia y el reformismo.
El 31 de diciembre de 2017, en nota aparecida en el sitio web español El Diario sobre el tema de fuentes de financiamiento alternativas como forma de sostener medios de comunicación independientes, se menciona, como ejemplo exitoso de ello, el sitio venezolano Runrun.es, dirigido por Nelson Bocaranda. Otra nota, publicada en el sitio web Nieman Reports, hace apología de medios digitales venezolanos como Efecto Cocuyo, Armando.info, El Pitazo y el mismo Runrun.es, casi en los mismos términos.
El proceso de integración latinoamericana presenta difíciles desafíos en un contexto en el que la oposición conservadora se reorganiza y los medios de comunicación no cesan en la campaña de desgaste hacia los gobernantes elegidos democráticamente. Para dialogar sobre el futuro del continente, el politólogo argentino Atilio Boron participó en el encuentro regional “Comunicación e Integración Latinoamericana” celebrado en Quito en el marco del décimo aniversario de la fundación de TeleSUR. La entrevista tuvo lugar algunos días después de que el gobierno de Alexis Tsipras aceptara las imposiciones de la Unión Europea que habían sido rechazadas en referéndum, y de la visita del papa Francisco a Ecuador y Bolivia, que para Boron significó un valioso respaldo al discurso anticapitalista de la izquierda.
Son ya dieciséis los años transcurridos desde la primera victoria electoral de Hugo Chávez. Este hito abrió un ciclo político novedoso que ha recibido distintas denominaciones (como posliberal o progresista), conformándose un bloque regional que, desde la heterogeneidad, comparte un rechazo más o menos expreso del modelo de ajuste neoliberal, así como el hecho de haber servido de catalizador político-electoral de movimientos sociales que, en los respectivos países, habían confrontado con el mismo.
El término “disociación psicótica” define un fenómeno psicosocial resultado del proceso sistemático de manipulación mental por medio de imágenes y mensajes audiovisuales dirigidos al consciente y al subconsciente de los individuos, con el objetivo de establecer determinados modelos y esquemas de comportamiento y entendimiento que crean una realidad distorsionada. El individuo disociado pierde progresivamente su capacidad de definir la frontera entre lo verdadero y lo falso, se le hace difícil analizar e interpretar razonable y objetivamente sus necesidades, los hechos y los fenómenos sociales, políticos y económicos, fuera de los conceptos y patrones que le han sido implantados a través de masivas campañas informativas, difundidas principalmente por prensa, televisión, radio, cine e Internet.
Reseña de “Los 7 pecados de Hugo Chávez”, de Michel Collon (Yulca Editorial)
Una doble vara de mesurar países. 'El País' publicaba el 1 de marzo una entrevista en las páginas 2 y 3 del diario al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. La conversación con el periodista John Carlin, complaciente, tiene lugar en el despacho presidencial. La idea es “vender” las bondades del proceso de paz que se desarrolla en La Habana entre el gobierno y las FARC. “No me molesta para nada que digan que soy un traidor a mi clase”, espeta Santos. El mismo día el periódico incluye un encarte de 16 páginas con toda suerte de publirreportajes sobre los grandes proyectos y el desarrollo en ciernes de Colombia. Titulares como “El dividendo de la paz” apuntan el sesgo de los contenidos.