No solamente la tierra tiembla en México: las palabras de las voces que han sido acalladas durante muchos años la acompañan. La tierra dice “basta” y las personas indígenas y no indígenas, las nadie de Galeano, van tomando la palabra y cada vez están más presentes en el escenario político mexicano. En octubre de 2016, durante la celebración del veinte aniversario del Congreso Nacional Indígena (CNI), se planteó la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno (CIG). La propuesta fue adelante y María de Jesús Patricio Martínez, cariñosamente llamada Marichuy, mujer indígena nahua, fue elegida vocera.
Neopatrimonialismo, nepotismo, violencia e impunidad en la era de la narcopolítica y el extractivismo desatado. La barbarie de Iguala ha dejado al desnudo las subterráneas corrientes que han venido manteniendo a flote al Estado mexicano de la posguerra fría; y ha desvelado también que estas, aunque se alimenten de fuentes jóvenes, manan de otras más profundas. El preconizado fin de la historia fue sólo un error de imprenta en un relato al que le faltan páginas y le sobran muertos. Pueden adornarlo con velas y flores, llenarlo de virtuosos adjetivos; pero México, un lugar tan hermoso como siniestro, seguirá pareciendo un cementerio.
¿Quién no recuerda el día en el que la estrella roja, ubicada en el centro de una gorra de corte militar que descansaba sobre un pasamontañas negro, contrastaba con el verdor de unos ojos que en ocasiones pestañeaban por la molestia que producía el humo de una pipa? Estas imágenes despertaron la atención del mundo entero, cuando al dirigirse ante la opinión pública el Subcomandante Insurgente Marcos mencionó: “Por mi voz habla el Ejército Zapatista de Liberación Nacional”. La aparición en público del Sup posibilitó la continuación de un ideario colectivo de exigencias y propuestas autónomas, forjadas en el interior de las comunidades indígenas chiapanecas (Tzotziles, Tzeltales, Tojolabales); demandas reivindicativas que anunciaron el 1 de enero de 1994 el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Así como reza el tango nos encontramos ante un “volver” que, de hecho, entraña varios “retornos”. Salinistas de antaño y sus retoños 3.0 vuelven para completar la labor cercenadora del proceso revolucionario del 1910-17 que tuvo su epílogo a finales de la década de los 30 cuando Lázaro Cárdenas nacionalizó las reservas petroleras. Esta y otras conquistas, plasmadas en el artículo 27 de la Constitución, comenzaron a ser demolidas en el 92 cuando el partido de la “revolución institucionalizada” terminó con el carácter comunal de la tierra ejidal, que hasta entonces no podía ser “dividida, vendida o enajenada”. Fue una de las causas principales del levantamiento indígena.
Las políticas sociales suponen tanto para la vida de las personas y son capaces de afectar a la distribución de los recursos materiales de tal manera que son una cuestión fundamental para medir los avances o retrocesos hacia el cumplimiento del primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. En el dossier de este número de Pueblos - Revista de Información y Debate, incluimos artículos sobre las políticas sociales de cinco países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador y Venezuela), artículos que muestran el interés de quienes gobiernan en esos países hacia esas medidas destinadas a elevar el nivel de vida de la gran mayoría de la población mediante la distribución de la riqueza. Nos dicen mucho, por extensión, del interés que tienen en que se cumplan los derechos humanos.
Gaur egun bizi ari garen zibilizazio krisia dela eta, gero eta garrantzitsuagoa da gizarte mugimenduek lortutako lorpenak bistatik ez galtzea. Askatasun subjektuak diren heinean horrela ikertu behar ditugu; hau da, “alde batetik, ezagutzan, harremanetan eta arlo materialean egiten dituzten ekarpenak aztertuz; eta, bestetik, modernitate patriarkal, kolonial eta kapitalistak ezarritako menpekotasunak eta esplotazioak gainditzeko estrategia eta prozesuak aztertuz”, Zesar Martinez, Beatriz Casado eta Pedro Ibarraren hitzetan1 . Zapatismoaren ibilbideari erreparatzen badiogu ikusiko dugu nola protesta eta proposamena bateratzea lortu duten. Hezkuntza sistema autonomo zapatistak ondo erakusten digu betebehar biak zaintzen: erresistitzea eta existitzea.