Vídeo resumen del seminario "Comunicación, poderes y democracia" (Donostia-San Sebastián, octubre de 2014), organizado por Pueblos-Revista de Información y Debate y Paz con Dignidad con la colaboración de la UPV/EHU y el apoyo de la Diputación de Gipuzkoa.
Hoy a las 20:00 horas se clausura en la Filmoteca de Andalucía (Medina y Corella, 5, Córdoba) la XI Muestra de Cine Social "La Imagen del Sur", organizada por CIC-Batá. Se proyectarán los vídeos "En la Mano de King Kong" (José Luis Lozano Trujillo) y "Mujeres Brasileñas, del icono mediático a la realidad" (Laura Daudén, Andrea Gago Menor y Alba Onrubia García).
Entrevista a la periodista Laura Daudén, ponente en la jornada de la revista Pueblos y la asociación Paz con Dignidad
Resulta casi un lugar común hablar de la crisis del periodismo. Por la crisis de las empresas tradicionales, el impacto de las nuevas tecnologías o la precariedad laboral, entre otros factores. Pero se da además hoy, según la periodista brasileña Laura Daudén, una notable confusión de roles. Periodistas que llevan una doble vida (trabajan en medios convencionales y “alternativos” a un tiempo), o buscan “grietas” en aquéllos para ofrecer al público una información crítica, o bien se embarcan, cansados de la información oficial, en proyectos de comunicación “alternativa”.
Afrikaz hitz egiten dugunean, orokorrean, europar ikuspegi koloniala hartu ohi dugu. Honek arazoak ekar litzake baina nahiko logikoa da. Izan ere, afrikar kontinentea osatzen duten 55 nazioak, “Afrika lusófonoa” izenez ezagutzen diren horiek barne (Angola, Cabo Verde, Ginea Bissau, Mozambike eta Sao Tome eta Principe), koloniak asmatuak dira neurri handi batean. Portugal kolonizazio honetan eragile garrantzitsua izan zen eta Afrika lortzeko lasterketan eta 1884ko Berlineko Konferentzian parte hartu zuen. Bilera historiko eta lizun honetan, europar potentziek lurraldeak euren artean banatu eta moldatu zituzten. Hala, ofizialki hasi zen ehunka urteko koloniazazioa eta kontinenteko administrazio europarra.
Cuando hablamos de África tendemos, en general, a adoptar la perspectiva colonial europea, algo que puede ser problemático pero que tiene cierto sentido. Después de todo, las 55 naciones que conforman el continente africano, incluyendo aquellas que crecieron llamándose “África losófona” (Angola, Cabo Verde, Guinea-Bissau, Mozambique y Santo Tomé y Príncipe) son invenciones en gran parte de la colonia. Portugal, un jugador importante en esta colonización, participó en la “carrera por África” y la Conferencia de Berlín de 1884. Durante esta histórica e infame reunión, las potencias europeas de entonces se dividieron y esculpieron los territorios, dando inicio, oficialmente, a la centenaria colonización y administración europea del continente.
Durante muchos años, Brasil pensó que su mayor desafío era el crecimiento económico y la inclusión social. Generar renta para las personas más pobres, acabar con el analfabetismo, reducir las tasas de paro, invertir en el crecimiento del mercado interno y estabilizar su joven democracia eran objetivos repetidos como mantras por todos los candidatos en todas las elecciones desde el retorno de la democracia, a comienzos de 1980. Ese “país ballena”, casi diecisiete veces más grande que España, perseguía de manera obsesiva el sueño del desarrollo por la vía del crecimiento económico.