Carlos Stênio Filho, de 22 años, vive en Guarulhos, ciudad vecina a São Paulo, la mayor de Brasil, pero al llegar a casa puede que no tenga agua en el grifo. Con 1,3 millones de habitantes, Guarulhos convive con cortes de abastecimiento que duran hasta 30 horas.
Hemos vivido la primavera más cálida de, que se sepa, los últimos 52 años. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) cree que este verano lloverá muy poco y que las temperaturas estarán entre medio y un grado por encima de la media para esta estación. Así que parece que podrás disfrutar de playa, incluso en la costa norte, sin tener que estar todos los días pendiente de El Tiempo. Eso sí, mejor no te lleves para leer esta revista ni el nuevo número de Ecología Política ni libros como El Antropoceno o Cambio Climático S.A., porque puede que te amarguen el descanso y estropeen tu disfrute y el de las personas que tengas a tu alrededor.
El impacto del cambio climático en el continente africano está afectando a las condiciones ambientales básicas y contribuyendo a desastres naturales cada vez más frecuentes como inundaciones, sequías o periodos de hambruna. A largo plazo, estos factores pueden socavar los medios de subsistencia para una gran mayoría de la población, como pueden ser la agricultura, la ganadería o la pesca. Ya está ocurriendo en algunas partes. Una lucha por la supervivencia que fuerza a miles de personas a migrar fuera de sus países. Y Occidente tiene mucho que decir.
El país más pequeño de Centroamérica se encuentra amenazado por el cambio climático, que constituye uno de los grandes retos del país, ya que condena a gran parte de la población salvadoreña a vivir en estado de inseguridad permanente. Una situación que, de no cambiar el contexto, ha llegado para quedarse.