Y ya son cuatro las películas marroquíes ganadoras del Festival de Cine y Televisión (FESPACO) más importante de África que se celebra cada dos años en la capital de Burkina Faso, Uagadugú. El pasado sábado se conocían los ganadores, y el largometraje Fièvre, del director Hicham Ayouch, se ha hecho con el máximo galardón.
Nigeria, la primera economía del continente, celebra el 14 de febrero las elecciones presidenciales en un clima de terror por Boko Haram y el desconcierto internacional. En juego, el control del país más poblado en el continente africano, de sus recursos y del destino de más de 173 millones de personas.
No tuvo la sensación de despertar sino de estallar frente a la gran pantalla. La independencia de los países bajo ocupación portuguesa en África (Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe) llegó tarde y su cine podría compararse en algunos aspectos al que tuvo lugar en Argelia durante la guerra de liberación contra la opresión y colonización francesa. La lucha en la lusofonía africana por romper las cadenas del imperialismo permitió descubrir el cine como un arma al servicio de la revolución. Un cine nacido de la guerra y en guerra. Todo lo que había que hacer era grabar…